jueves, 15 de diciembre de 2016

Tres hábitos que te dijeron (desde tu infancia) que no hicieras pero que urge que tengas para mejorar tu calidad de vida:


SEGUNDA PARTE

2.- Aprender a ser desleal de vez en cuando. Esto es lo peor que podrías leer: ser leal es uno de los más grandes valores que atesoras. Ser leal en tu clan significa ser valioso y digno de confianza; ser leal es sentirse protegido, acompañado.
Seguramente te dijeron con actitudes, palabras y silencios que la sangre llama; la sangre es en lo único en lo que puedes confiar; la familia (extendida y nuclear) tiene como razón de ser apoyarse continuamente. Seguramente has escuchado frases como "es tu hermana", "sólo se puede confiar en la familia", "a tu primo sí les puedes confiar eso, pues es tu primo"
Si crees que ese esquema de relaciones interpersonales está razonablemente bien y que no es necesario hacer grandes ajustes, está bien. No hay juicios ni pretendo decirte que un esquema es mejor que otro. Si ese es el caso, puedes dejar la lectura hasta aquí y seguimos siendo amigos. Si, por el contrario sientes curiosidad, ahí va:
¿Cuáles son los costos que pagas por aceptar estas reglas del clan?
¿Cuáles son los paradigmas que están escondidos detrás de las muestras de orgullo por pertenecer a tu clan?
¿Qué tan bien le ha ido al clan con sus paradigmas proteccionistas?, ¿cuánta abundancia tienen?, ¿cuánta paz tienen?, ¿qué tan bien les ha ido con sus parejas y sus hijos?, ¿cuántas enfermedades comparten entre ellos?, ¿cómo andan de peso y de relación con su propio cuerpo?
Existen varios costos asociados: perdida de libertad, de seguridad en ti mismo y de fe en la humanidad. El clan es como una madre sobre protectora que (a cambio de su protección) no permite los cuestionamientos sobre sus ideas y exige absoluta lealtad. Ofrece protección pero, a la larga, cría hijos inseguros. Eso no suena tan mal, pero si haces como tuyas ideas de no plenitud que vienen de tu clan, el asunto se vuelve delicado.
El clan puede ser profundamente machista, no darse cuenta de ello y después asumir que tú vas a seguir esas misma ideas (que no las ven como machistas, sólo como prácticas) porque seguir esas mismas ideas es ser leal con el clan.

Una vez me tocó ver cómo unos padres le decían a su hija que su pretendiente era el "bueno" porque le cumplía todos sus peticiones, no importando la hora que fuera. Cuando me pidieron mi opinión y les dije que esa era una concepción profundamente machista se quedaron completamente desconcertados porque para su clan que el hombre le cumpliera todo a ella era un valor. Charlamos un buen rato donde yo les dí mi visión sobre el Don Juan y lo que pide a cambio. Ni los padres ni los hijos se auto consideraban machistas (ninguna familia se considera, de hecho) pero compartían y reforzaban entre sí esas ideas. Creo que el pretendiente sí hizo pareja con la hija.

El clan puede tener una ideas profundamente distorsionada de lo que es una pareja y para qué sirve, no darse cuenta de ello y después asumir que tú vas a seguir esas misma ideas (que no las ven como ideas distorsionadas, sólo como prácticas) porque seguir esas mismas ideas es ser leal con el clan.
El clan puede tener interiorizadas ideas erróneas sobre la relación orgullo-pobreza , no darse cuenta de que las tiene y después platicar entre ellos lo digno que es ganarse todo a pulmón.
El clan puede ser que vea como algo natural protegerse a través del silencio y "aguantar" lo que sienten, no darse cuenta del daño que eso provoca y después reforzarse entre ellos al Pedro Infante (combinado con Jorge Negrete) que los esclaviza.

Ser desleal con los paradigmas de tu clan no significa que te alejes de ellos (o que te pelees o les reclames) por ser como son, significa que te das la oportunidad de ser como ellos y después ser un poco más libre que ellos. Es como si fueras hijo de un zapatero y decidieras que después de ser zapatero quieres viajar por todo el mundo.

Algunos ejemplos prácticos pueden ser:

Veo que mi clan atesora la pobreza y ve como mérito saber ser pobre. Yo no quiero eso para mí ni para mis hijos.
Veo que mi clan se compara continuamente entre ellos como una adicción que encanta pero lastima. Yo no quiero eso.
Veo que mi clan trata como traición (sutil o explicita) a las voces que no están de acuerdo con lo que hacen. Yo no quiero eso para mí mismo, mas bien quiero ser tolerante y receptivo a mis nuevas ideas.
Veo que a mi clan le parece bien guardar miedos, frustraciones y enojos a través del peso corporal. Yo no quiero maltratar a mi cuerpo haciéndolo cargar tareas que me tocan a mí.
Veo que a mi clan le gusta culpar a los "externos al clan" de las cosas malas que pasan dentro de él para no hacerse responsable de sus propios demonios (y dioses) internos. Yo quiero verme a mí mismo como un ser creador de todo lo que me pasa y sentir que tengo un propósito en mis planes de vida cotidiana.
Veo que mi clan valora el asunto de la sangre para ocultar que tiene mucho miedo a la volubilidad humana. Yo quiero aprender a protegerme de los seres humanos y después aprender a ya no protegerme de ellos: quiero aprender que la volubilidad es una parte valiosísima de la vida.

¿Qué va a pasar cuando te cuestiones esto?, ¿te vas a quedar sólo?
No, por el contrario, los miembros de tu clan se te acercarán y se preguntarán a ellos mismos cómo pueden obtener los beneficios que tú estás obteniendo sólo por el hecho de pensar diferente.
Así es como tú colaboras con el clan, para que sea un mejor clan: a través de la inspiración silenciosa.
Eso es maravilloso.

viernes, 8 de enero de 2016

EL padre interno

El padre interno es uno de los cuatro modelos psicológicos básicos. Es una voz dentro de ti y una actitud específica ante la vida. En términos muy generales el padre interno se encarga de los objetivos, del enfoque y de la concentración. En el ámbito de los roles sociales el padre interno es fácilmente reconocible en la elección del ámbito laboral, en los objetivos que te planteas y en el modo en que decides llevarlos a cabo. También está asociado a tu grado de iniciativa, sensación de riesgo/confianza y nivel de resiliencia. Tu capacidad de expresar amor de una forma no solemne también se origina en tu padre interno. 

El padre interno te otorga una visión práctica de las razones por las que haces las cosas. También es aquel que te proporciona una visión liviana y desfachatada ante lo que consideras problemas en la vida. Él te impulsa a hacer cosas nuevas, no porque sea arriesgado sino porque tienes la confianza que se origina desde la ligereza.

Cuando lo tienes conformado, el padre interno te recibe de regreso en tu casa después de un mal día, te mira a los ojos, no te dice nada, no es necesario. Cuando más, le notarás una leve sonrisa en sus ojos, se está riendo con ellos de nuevo, piensas. Su risa parpadeante te recuerda lo que otras veces ha escrito con el índice en la grava:

“Ve, inícialo, si se logra está bien, si no se logra está bien, no hay pasos al vacío, no hay pasos al desastre”
“No se ha perdido nada, nada importante ha sido tocado, descansa, descansa. Tal vez no mañana pero dentro de poco tiempo nos estaremos riendo tú y yo de esto como si todo fuera una gran anécdota”
“Nunca estás solo, no hay forma de que estés solo, es imposible, es un ilusión. Recuerda que es un juego que tú mismo diseñaste, no te lo tomes tan en serio”
“¿Por qué crees que tú eres tu mente?, ¿por qué crees que tú eres ese aparato sofisticado que usas para todo?, pero si yo te acompañé cuando lo diseñaste, ¿cómo crees que voy a creer que tú eres ese aparato sofisticado?
“Ríete de lo que crees que nunca vas a cambiar dentro de ti, es fácil tener ternura por lo que crees que no es tan luminoso dentro de ti”
“No hay forma de que te equivoques, no la ha habido. No hay razón para que te censures, nunca la ha habido. No hay metas ni objetivos, sólo la esperanza del presente”

Así, el padre no dice nada cuando llegas agobiado a casa creyendo que eres lo que te pasa y lo que piensas. Él sólo sirve la sopa. Eventualmente lo miras a los ojos y te encuentras con su mirada. No pasa mucho tiempo antes de que los dos se estén riendo con ligereza de la vida. Mañana será otro día. Mañana permitiremos que el Ser se vuelva a expresar a través de nosotros, nos decimos también en silencio, entre las carcajadas.

La soledad de mi adolescente interno

He visto de frente la soledad:
La de la habitación vacía,
la de la llena.
Cuando me dicen que no me entienden,
cuando dicen que sí, pero no en realidad.
La de mis argumentos obvios,
la de la prisa por convencer.
Cuando pienso que nací equivocado de año,
o de prioridades.
La de los padres haciéndose más ellos,
la de mi viejo interno.
Cuando no me he acompañado ni yo mismo,
cuando me censuro seguido.
La de los amigos que te necesitan,
solo eso, te necesitan.
La de los maestros ausentes,
y la de los manipuladores para que te quedes.
La de la iglesia redentora,
después de venderte a sobreprecio tus pecados.
La de la incomprensión de mi pasado,
la de las injusticias que veo, tomo, o doy, hoy.
La del miedo a mi futuro.

Intenté decirle a mi adolescente interno que sé cómo se siente. Pero eso ya lo sabe, y sabe que yo lo sé. Sólo me queda sentarme junto de él, en silencio, pasándole la mano por un hombro. El sol se va ocultando y el contraste entre la temperatura que era y la que será provoca viento.
Lo que fue y lo que será provoca viento. Respiramos profundo. Mi adolescente toma mi mano.

martes, 27 de octubre de 2015

Suicidio individual

Cómo se suicida un buscador (aparente) de la verdad?
- Se sube al ego de su maestro en turno y salta.
Cómo se suicida un buscador ( todavía más aparente) de la verdad?
- Se sube al ego de sus padres y salta.
Cómo se suicida un buscador de la verdad?
- Se sube a su propio ego y salta.

Suicidio colectivo

Un padre asesina a sus tres hijas, después a su esposa y por último él mismo se pega un tiro. Ha escrito una carta, con cuidado, de tres páginas, en dónde explica que esa fue la mejor alternativa que se le ocurrió. Ya no puedo mantener a mi familia y lo mejor es evitarles el sufrimiento.
Los suicidas no son personas frágiles o cobardes. Tampoco son personas valientes y decididas. Los suicidas son personas profundamente enojadas. La victimización que han decidido abrazar en su vidas ha provocado un nivel tal alto de ira que les parece lógico castigar a los demás. Es como si mandarán un mensaje de "ya ves lo que he tenido que hacer, si no me hubieras presionado , no hubiera hecho esto".
Yo no conozco cómo estaba organizada su estructura familiar pero puedo mencionar algunos razgos comunes:
Probablemente él fue enseñado desde pequeño , muchas veces en silencio, que su valor estaba sustentado en su capacidad para "hacer" por los demás. Proveedor económico, proveedor de estabilidad emocional, proveedor de seguridad, etc. En la medida en que él cumpliera con esos roles , en esa misma medida sería querido. En la misma medida en que él cumpliera, en la misma medida tendría la promesa de no ser abandonado y ser siempre querido.
De esta manera buscó inconcientemente una pareja que le reforzara estos mismos paradigmas. La buscó a pesar de que le entristecía en lo más profundo de su ser que su valor estuviera sujeto a su desempeño. La buscó porque creyó que ese era el status quo que si bien lo hacía sufrir, le proporcionaba un esquema de organización, seguridad y control.
Así lo hizo hasta que "algo" en su interior no soportó más el condicionamiento del amor. Había paleado la insatisfacción con alcohol, trabajo, algunos vicios, pero llegó un punto en que no pudo seguir mintiéndose sobre la razón principal que lo impulsaba a hacer todo: miedo a la perdida.
Ese es probelma de la estructura machista de organización familiar: todos pierden. Les aseguro que tampoco ella era feliz.
Dejó en claro que ya no sería un proveedor condicionado. Dejó en claro que no viviría más con el dolor de no sentirse querido. Dejó en claro que estaba furioso : todos le decían en silencio o con acciones, que nunca era suficiente.
Lo dejó bien claro.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Tres de los peores hábitos:


1.- Creer que todo lo que sientes es real.
No todo lo que sientes es real. De hecho la mayoría de las veces lo que sientes es producto de la victimización o de la idealización. Es decir proviene de una parte de ti que sufre y se protege.
2.- Creer que todo lo que sientes debe tener una reacción posterior.
No tienes que reaccionar a todo lo que sientes. Puedes "sentir" enojo, tristeza, abandono, etc, pero es completamente opcional realizar una acción que reafirme esa emoción. Puede ser un gesto o una mirada o un llanto una acción muy elaborada. Todos son opcionales.
3.- Creer que todo lo que haces debe producir un resultado especifico en un marco de tiempo específico.
A pesar de que en el universo sigue vigente la regla acción-reacción, en la vida cotidiana la misma regla se flexibiliza. Tu acción tendrá un resultado, pero no en el tiempo que crees ni de la forma que crees.

martes, 28 de julio de 2015

¿Feliz o sentirse bien?

¿Cuál es la diferencia entre querer ser feliz y querer sentirse bien?
Querer sentirse feliz implica trabajar, trabajar y trabajar. Trabajar mucho soltando lo que no te sirve. Trabajar implica romperte completamente. Trabajar mucho hasta que se parta el corazón en dos porque tus paradigmas se han roto. Trabajar mucho hasta que descubras zonas dentro de tu personalidad que no sabías que existían. Trabajar mucho dejando tus zonas de confort. Trabajar hasta que la incertidumbre te envuelva por completo y... eventualmente, dejes de tener miedo a estar perdido. Trabajar para transformar un aspecto de tu vida como un pretexto y una camino que te lleven a transformarla toda. Es tomar un incidente , un suceso, una palabra , un accidente, un olvido, con total y completa responsabilidad de ser tú quien elabora tu vida.
Sentirse bien es llevar a cabo acciones que te permitan descansar de lo que te duele....sin que en realidad te deshagas de lo que te hace sufrir. Es seguir en tu zonas de confort, aunque tu zona de confort te duela y te sangre. Es buscar la solución a un problema de forma aislada sin ver que todo es una invitación a cambiar radicalmente tu vida. Tratar solo de tener dinero o pareja o familia o trabajo sin ver que nunca mejorarás nada si no te haces responsable de tu vida.
Si sientes que hay necesidad de cambio en tu vida, ¿qué es lo que quieres en realidad?
¿Quieres sentirte feliz o sentirte bien? porque no es lo mismo. Sentirte feliz te llevará a lugares donde nunca has estado y eso da miedo. Sentirse bien es buscar cómo sentirse mejor en el mismo lugar.
Es como si llegara alguien con un amigo y le dijera que necesita una solución a un problema. Digamos que una miga le dice a su amigo que le molesta tener sobrepeso y que quiere dejar de tenerlo.
Si el amigo quiere que su amiga se sienta bien le dirá: "Pues sí, es la genética, es el estilo de vida, haz dieta, pobrecita, come menos tortilla, vete a hacer ejercicio, malditos hombres que no pueden apreciarte, etc."
Si el amigo quiere que se sienta feliz le dirá "¿Qué transformaciones puedes hacer en tu vida para que dejes de estar tan asustada? ¿Por qué estas tan asustada que necesitas retener? ¿Qué concepciones de tus padres repites constantemente? ¿Cómo influye tu machismo es tu estilo de vida y cómo te revelas ante tu machismo a través de tu peso? ¿Qué necesitas saber para entender realmente a tu cuerpo? ¿A qué sueños has renunciado y lo sobrecompensas? ¿Tu actual trabajo, te hace bien o te hace mal, y tu pareja, y tus amigos? ¿Cómo refleja tu cuerpo tu actitud hacia la vida? ¿Quién crees que eres en realidad?
Las acciones encaminadas a sentirse bien, te harán sentirte bien, por poco tiempo. Las acciones encaminadas a ser feliz, harán que el estómago se te revuelva, que llores de rodillas mientras te bañas, que grites en medio del bosque atónita de rabia. Harán que depures tus miedos y rencores. Después de eso, tu vida nunca será igual. A partir de ese infierno te transformarás en otra persona con un visión del mundo reconciliada, en paz y muy abundante. No solamente habrás solucionado lo de tu peso, habrás cambiado tu vida.
y todo porque querías bajar de peso.....

jueves, 25 de junio de 2015

Diferencias entre tu mente y tú


Siguiendo con el tema de "Por qué la vida es difícil" tenemos el tema de la identificación con la mente. Es decir, tu mayor fuente de sufrimiento en la vida proviene de que no te das cuenta de tú no eres tus pensamientos. Lo que piensas no es lo que eres. Lo que anhelas o lo que crees que necesitas, no eres tú. Tu pasado que tanto atesoras, tampoco eres tú. Tú no eres tus virtudes ni tus defectos. No eres nada de eso. Pensemos en la mente como una gran computadora que la usas para casi todo, pero en ningún momento piensas que tú eres tu computadora, ¿o sí? .


Entre más creas que eres tu computadora, más sufrirás, más insatisfecho o insatisfecha te sentirás con todos los logros de tú pasado, más aburrido te parecerá el trabajo y más pesadas las cotidianidades de la vida.  Más desgastantes serán los caminos para que alcances una meta y más rápidamente esa meta te parecerá poco.

Lo dice mejor ECKHART TOLLE:

"El mayor obstáculo para experimentar la realidad de tu conexión es la identificación con la mente, que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. Ser incapaz de dejar de pensar es una enfermedad terrible, pero no nos damos cuenta de ella porque casi todo el mundo la sufre y se considera algo normal. Este ruido mental incesante te impide encontrar el reino de quietud interior que es inseparable del Ser. También crea un falso yo fabricado por la mente, que lanza una sombra de miedo y sufrimiento.

La identificación con la mente produce una pantalla opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que bloquean toda verdadera relación. Esa pantalla se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y tu prójimo, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios; crea la ilusión de separación, la ilusión de que tú y el «otro» estáis totalmente separados. Entonces te olvidas del hecho esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y de las formas separadas, eres uno con todo lo que es.

La mente es un instrumento soberbio si se usa correctamente. Sin embargo, si se usa de forma inapropiada,se vuelve muy destructiva. Para decirlo con más precisión, no se trata tanto de que usas la mente equivocadamente: por lo general no la usas en absoluto, sino que ella te usa a ti. Ésa es la enfermedad. Crees que tú eres tu mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado de ti.
Es como si estuvieras poseído sin saberlo, y crees que la entidad posesora eres tú."

martes, 28 de abril de 2015

Los apegos

El apego frecuentemente es definido como una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos entidades, por medio de su interacción recíproca, y cuyo objetivo más inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza ya que la vinculación proporciona seguridad, consuelo y protección. El apego puede manifestarse mediante la necesidad de  permanecer junto al objeto de la vinculación o bien mediante el aparente rechazo al mismo objeto cuando se ha producido un periodo de separación.

Listando los apegos, tenemos a los apegos a los objetos materiales, a las relaciones interpersonales, a nuestro trabajo, a la familia. Todos esos son apegos que mantenemos en nuestra vida cotidiana y son relativamente fáciles de ver. Cuando tenemos un miedo a la perdida, una  ansiedad por controlar, una serie de compromisos ineludibles, podemos decir que tenemos un apego-vinculación intensa. Más allá tenemos los apegos que se manifiestan a través del rechazo. Cuando rumiamos una relación interpersonal estamos también ejerciendo apego. Es decir, si después de dar rienda suelta al coraje que sentimos después de una interrelación intensa continuamos enojados con esa persona o ese objeto también podemos concluir que seguimos apegados.

El apego por sí mismo no es malo, por el contrario. El apego nos brinda una oportunidad de experimentar cómo deseamos  interrelacionarnos con nuestros objetos, personales y relaciones. El problema estriba cuando no reconocemos que existe un apego. Si no tenemos claro que tenemos un apego entonces ese apego se transforma de algo saludable que nos permite experimentar hacia una atadura que nos fuerza a actuar de determinada manera despojándonos de la libertad de actuar.

Algunos de los apegos más importantes y desconocidos son, en orden de importancia:

1.- El apego a tu personalidad. Estás tan familiarizada-familiarizado con tus creencias y tus formas de reaccionar que no te das cuentas que algunas de ellas ya no te sirven y te están empezando a hacer daño.  No cambias tus paradigmas porque te encuentras tan arraigada-arraigado a lo que eres que no vienen a tus pensamientos posibilidades de cambio. Todo lo nuevo lo quieres llevar a lo que ya conoces eliminando de esa forma lo nuevo.
2.- El apego a los resultados. Estás tan convencida-convencido que todo lo que haces debe tener un resultado que te pierdes de la oportunidad de ser libre en tus acciones y pensamientos. Te pierdes de la oportunidad de sólo ser sin motivo alguno para ser.
3.- El apego a lo que odias. Estás convencido que el enojo o el odio son sistemas de separación del objeto o la relación. Todo lo contrario, entre más te enojes con ese  objeto o esa persona o esa relación, significa que más apegado estas.


La distancia es otro de los más grandes malentendidos acerca de los apegos. Frecuentemente se piensa que la distancia entre dos personas implica que ya no están apegadas y que la cercanía entre ellas es clara prueba de que aún continúan apegadas. En realidad  no hay una relación proporcional entre la distancia y el apego. Puedes estar muy alejada o alejado de una persona o de un objeto y estar profundamente apegada, apegado. Por el contrario puedes estar muy cercano físicamente y vivir libre de esa persona o de ese objeto. 

Sobre el machismo

Sí, amiga, efectivamente, siempre será más cómodo ver el machismo en el hombre porque así es más fácil no hacerse responsable de tus propios procesos. Comparativamente se requiere el triple de esfuerzo para reconocer la pautas machistas que vives y fomentas en la cotidianidad. Es comprensible que te cueste el triple de esfuerzo porque nadie -o casi nadie- te dijo que el machismo también se encuentra arraigado ontológicamente en las mujeres.
Tal vez te preguntes por qué existe el machismo en las mujeres si debería ser sólo un tema masculino. Dices que el machismo es una forma de control, de intimidación y de crítica que no debería ser compartido por las mujeres; por el contrario, debería ser combatido por todos los medios para que nunca permeara en los círculos de la concepción femenina del amor, la pareja, las relaciones y la cotidianidad de la vida.
Bueno, hay dos razones principales por las que la mujeres -aun las fuertes- tienen ese reto de "ver" el machismo que se encuentra dentro de ellas.
Justo en este momento hombres y mujeres muy valientes se encuentran luchando en diversos países en pro de los derechos de las mujeres. Derechos sociales, de salud, legales, de la pareja. Sin embargo, hay una lucha que nadie hará por ti. Siempre (afortunadamente) habrá quienes luchen por el voto de las mujeres donde no lo ejercen, pero nadie luchará por ti en la lucha a quemarropa por evitar tu victimización en tu vida cotidiana. Así, la primera razón por la cual existe machismo en ti es para que veas, tal vez en forma descarnada, que aún existen batallas dentro de ti para salir avante de la auto victimización.
La segunda razón es que debes aprender a ser hombre. Una vez que sabes cómo ser mujer te queda el reto de saber ser hombre. Es decir, hacer tuyas todas las buenas concepciones masculinas sobre el amor, la pareja, el mundo, la practicidad, la toma de decisiones, la expresión no seria del amor. Por supuesto, para estar en condiciones de añadir todo lo "bueno" de las concepciones masculinas primero debes decantar todo lo "malo" de las concepciones masculinas; empezando por el machismo.
Así, el machismo en tu vida, querida amiga, es una oportunidad de crecimiento sin paragón, una oportunidad de ver, aceptar, reconstruir y componer tu vida entera. Una oportunidad de ser el mejor hombre que existe y la mejor mujer que existe. Es como ser un ave con dos excelentes alas que ha construido con elegancia, paciencia y alegría. Alas que la llevan a cualquier lado.

Sobre la pareja

Sobre la pareja:
Algunos paradigmas comunes sobre la pareja pueden ser cuestionados a través de la reflexión de las siguientes oraciones:
La pareja no debe ser tu razón para el día a día.
La pareja no te complementa.
La pareja no está ahí para que te sientas segura o acompañada o feliz.
La pareja siempre será un reflejo de ti misma.
EL tipo de relación que tienes con tu pareja es el tipo de relación que tienes contigo misma.
Si alguna de estas afirmaciones te hace ruido entonces esa frase es la invitación perfecta a que cambies un viejo paradigma. Cambiar un paradigma por otro nos cambia de la manera más profunda. Si cambiamos nosotras entonces cambia nuestro mundo. No hay limites.

Buscando lo mismo

Naturalmente, siempre hemos estado en busca de lo mismo. Cuando lo hemos encontrado, lo olvidamos y lo volvemos a buscar. A eso nos dedicamos.
La foto, originalmente tenía este título:
¿Excuse me, sir, do you know where I could find some enlightenment?


lunes, 2 de marzo de 2015

El mayor compromiso con la vida es con la sencillez

El mayor compromiso con la vida es con la sencillez. Siendo más específico, es el compromiso con la templanza que se necesita para vivir con una fe y hábitos sencillos. No es fe basada en grandes ceremonias sino en las certezas de la presencia del ser relativizando el vacío. No son hábitos que buscan dar seguridad en medio del caos sino hábitos que buscan comprobar que nada es particularmente importante porque todo es ontologicamente trascendental. Vivir sencillo es retador y fascinante. Es como reconocer en cada árbol el árbol del buda, es decir, la esperanza de cada momento, la esperanza del presente, es decir la esperanza que no espera, no anhela, no necesita.
En ocasiones tengo síndromes de abstinencia del tiempo y de la complejidad. Sólo en ocasiones, la mayoría del tiempo la paz en mi vida es como ruido blanco que sólo creo creer que no está cuando le he puesto atención a otra cosa.

martes, 11 de noviembre de 2014

Anarquistas y la fe

Leyendo las noticias sobre actos llevados acabo por anarquistas recuerdo uno de mis axiomas preferidos: todos actuamos con frecuencia en base a mecanismos de protección.
El espíritu anarquista refiere la negación de la autoridad, del gobierno; al rechazo de las reglas sociales preestablecidas por considerarlas innecesarias y aversivas. Estos muchachos rechazan a la sociedad y la forma en que la sociedad es, o al menos eso dicen.
El asunto es que podemos ver las características psico sociales - económicas de estos muchachos y fácilmente nos damos cuenta que más bien es al revés: La sociedad los ha relegado de ella. La sociedad no les ha proporcionado igualdad de condiciones (así lo ven ellos) para su desarrollo. La sociedad los ha marginado al no garantizar las mínimas bases para su bienestar. 
Así, es comprensible que estos muchachos se vuelvan anarquistas si lo vemos bajo la lupa del axioma que comento:
Ellos prefieren rechazar a la sociedad antes que reconocer el dolor que les implica que la sociedad los haya rechazado con anticipación.
Es como decir que "antes de que me digas que no me quieres, yo me voy de tu lado" 
Platico esto porque un mecanismo similar he observado en algunos de mis amigos que son ateos. Sin entrar en detalles de los beneficios que se obtienen al ser observantes (una mejor y más larga vida, por ejemplo) si es de notar las razones por las cuales son ateos: por supuesto que tienen razón mis amigos ateos cuando dicen que la religión es un mecanismo de culpa, de dolor, de vergüenza, de control social, de alineamiento. Sí, la religión puede tener en mayor o menor medida una dosis de lo que acabo de listar, pero no me refiero a la religión, me refiero a la creencia de la transcendencia, a la capacidad de sentir alegría sin que haya una razón externa para ello, a la sensación de sentido y de pertenencia, a la sensación de estar acompañado, a la capacidad de encontrar sentido a la vida cotidiana.
Algunos de mis amigos ateos son ateos por convicción, es decir, han llevado a cabo profundas reflexiones sobre lo que es y lo que perciben que es y han llegado a la conclusión que en este momento de sus vidas están mejor con esa posición. 
Algunos otros de mis amigos ha hecho exactamente las mismas reflexiones y llegado a las mismas conclusiones pero con la diferencia que ellos están conscientes que la soledad que les resultará de esas conclusiones es una magnifica oportunidad de probar sus propias fuerzas sin la ayuda de nadie.
Otros de mis amigos ha hecho las mismas reflexiones y llegado a las mismas conclusiones para ocultar que el fondo quisieran ser convencidos que no están solos, que hay un propósito en su vida y que esa benevolencia prometida por el ser místico seudo conocido también es para ellos. Creo que este grupo suele ser el más aguerrido, creo que es el más aguerrido porque es el que tiene más necesidad de que se le pruebe, sin el más asomo de dudas, que hay más después de su cuerpo y de su mente. Creo también que este grupo es el más numeroso de mis amigos ateos.
Al final, ojalá la sociedad pueda convencer a los muchachos anarquistas que sí se preocupa de ellos y que sí está cerca de ellos, pero , como varios de ustedes me refutaran, ese ejercicio parece estar más del lado de ellos que de la sociedad.

domingo, 19 de octubre de 2014

Trabajo interno

Les comparto una reflexión que escribí en el muro de Facebook:

Cuando anhelamos la paz interna o la prosperidad económica, o simplemente la sensación del buen camino de los demás, es un buen momento para hacer una recopilación de nuestro propio trabajo interno y ser muy honestos con nosotros mismos sobre lo que sí hemos hecho y lo que no hemos hecho. Cualquier grado de auto conocimiento tiene su propia recompensa, pero no pienses que cualquier grado de auto conocimiento te traerá lo que anhelas de los otros. Es decir, la envidia te hará identificar lo que hace falta pero si sólo te quedas con la envidia nunca te moverás de lugar.

viernes, 3 de octubre de 2014

Por qué le pasan cosas malas a la gente buena

Escribí en las trece vidas de cecilia mi versión sobre por qué le pasan cosas malas a la gente buena. Por supuesto, paso la explicación al interior de cada quién.

http://www.lastrecevidasdececilia.com/9-reflexiones-del-citadino-mistico/84-porque-le-pasan-cosas-malas-a-las-personas-buenas.html


martes, 3 de junio de 2014

¿Por qué la vida es difícil? Segunda herramienta: Lo mejor es enojarse



En el primer artículo de la serie nos planteamos  la siguiente pregunta:

¿Cuáles serían esas herramientas que necesito tener para  dejar que la vida se manifieste como es sin temor a que esa misma vida me asfixie? 

En el segundo artículo platicamos sobre la primera herramienta: “Para ir alegre en el mar embravecido”
Ahora platicaremos de la segunda herramienta. Tal vez en este momento comiences a considerar seriamente que el control sobre cómo te sientes está en tus manos implica un cambio de perspectiva tremendo. Puedes ver que la vida es como es y que el que tiene que cambiar o la que tiene que cambiar eres tú si deseas tener otra calidad de vida. Entendiéndose la calidad de vida como la capacidad de fluir con la vida sin necesidad de protegerse de ella.

Vamos a listar la segunda herramienta:
·         La segunda herramienta nos pide “tener la capacidad de expresar enojo, ya sea enojo del pasado o del presente, de una manera clara, coordinada y precisa”

El pasado no puede cambiarse, pero sí podemos cambiar la forma en que nos sentimos con respecto al pasado.  Los acontecimientos que nos han sucedido en la vida tienen un propósito, pero, por un momento quisiera que te conectadas solamente con la emoción. Trata de conectarte con el enojo que sentiste en ese momento. No importa si ese enojo está o no está justificado. No importa si el enojo fue por una causa o razón que  no entendiste. No importa si en el presente entiendes las razones del enojo. La solicitud que te hago es que apagues un momento el intelecto y trates de conectarte solamente con el enojo. Digamos que el ejercicio es conectarte con el enojo en bruto, es decir, sin que medie ninguna clase de razonamiento a favor o en contra de la situación.

Ahora imagina que durante un episodio de tu vida se formo un pequeño lago de agua cristalina en el patio de tu casa.  El lago representa el enojo producido por ese episodio. No importa el motivo del enojo, el enojo existe, el agua está ahí en el patio trasero de tu casa.  Al principio el agua es cristalina pero al paso del tiempo comienza a tener la apariencia y el olor del agua estancada.  Como nos han dicho que el agua estancada es irracional o primitiva, en lugar de dejar correr ese líquido que ya no debería estar ahí, lo que la mayoría hace es guardar el agua descomponiéndose.

Cuando se encuentra guardada el agua continúa su proceso natural de descomposición. Después de un tiempo comienza a oler peor. La estrategia que la mayoría elige es la racionalización: figurativamente colocamos el agua en envases herméticos y después enterramos esos envases.

El asunto del agua no se ha solucionado pero al menos está “contenido”. Las  ideas  que utilizamos para justificar que nuestro enojo  se encuentre guardado  bajo tierra son parecidas a estas:

  • “¿Para qué mover el pasado?, eso ya pasó”
  • “Ahora entiendo la razón, por tanto no hay motivo para enojarme en este momento”
  • “Si me enojo atraigo cosas negativas así que prefiero pensar positivo que volverme a enojar por algo que no puedo cambiar”
  • “Si los demás se dan cuenta que continúo enojada o enojado por esa situación me tacharan de inmaduro o inmadura”
  • “Si me enojo me voy a meter en problemas así que mejor no lo hago”


Podríamos mantener eso indefinidamente si no fuera por un inconveniente: el universo te refleja siempre lo más profundo de ti.  Esto es, primero te reflejará en tu cotidianidad todo el enojo que tienes guardado y después te reflejará la personalidad y las ideas que tienes en la superficie. Así, no sirve de nada “estar en paz” o “comprender” en la superficie si en el fondo todavía te encuentras enojada o enojado en lo más profundo.

La tarea es sacar el agua que se encuentra estancada o enterrada. El objetivo es una sensación de libertad, de frescura, de levedad y de confianza que se obtiene después de reconocer que el enojo se encuentra ahí, respetarlo y después dejarlo ir.  El enojo debe sacarse de  una forma física y de una manera verbal.
Algunas directrices para realizar esta tarea son:

  1.        Sacar el enojo no implica que tengas que hablar con la persona que te hizo enojar. 
  2.        Sacar el enojo debe hacerse con el propósito de sanar y no de revanchismo.
  3.        Sacar el enojo físicamente consiste en realizar un acto expresando ese enojo de una forma que no lastime a nadie. Puedes por ejemplo golpear la cama con tus manos o gritar a todo pulmón en un sitio donde nadie te escuche.
  4.        Sacar el enojo verbalmente consiste en contar a un amigo con qué estás enojada o enojado. Pídele a ese amigo que no te de consejos ni que valore si el enojo es justificado o no, solamente que te escuche.
  5.        Por supuesto: va a oler muy feo al principio el agua que se va después de estar tanto tiempo estancada. No te asustes, déjala seguir, es para curar.
  6.        Sacar el enojo no significa que seas primitiva o primitivo, todo lo contrario.


Después de hacerlo con el pasado, podrás hacerlo con el presente. El objetivo es que te parezcas a un pato. Cuando están en el estanque los patos son muy apacibles. En ocasiones existe una fricción entre ellos. La pelea dura unos segundos y después cada pato por su lado se sacude. Un segundo después de sacudirse, el pato se encuentra completamente en paz. Su pasado ya no existe.

Otro ejemplo puede ser un niño de cuatro años que se acaba de caer de la bicicleta. Cuando se cae el niño llora desconsoladamente. Llora de miedo de dolor y de enojo. No está evaluando por qué se cayó o si debería haberse o no caído. Tampoco está pensando si  su enojo está o no justificado. Sólo llora. Tres minutos después se encuentra como si nada porque se dio el permiso de “dejar ir” esas emociones.

Date el permiso de enojarte para sanar. Date el permiso de no cargar el pasado (injusticias que sufriste, dolor que te causaron, metas no realizadas) como una justificación de tu comportamiento actual. Date el permiso de sentirte ligera o ligero.


Con la práctica te parecerá obvio  y fácil el proceso. Los demás se preguntarán cómo es que la vida parece ser más ligera a tu alrededor. Si alguno te pregunta de manera directa, dile que lo mejor… es enojarse.

jueves, 22 de mayo de 2014

De cada quien.


A continuación reproduzco una reflexión sobre mi percepción sobre una parte de la naturaleza humana que escribí en mi perfil de FB:

Reflexiono sobre una parte de la naturaleza humana. 

En determinados momentos de nuestra vida tenemos la necesidad d eun cambio. En ocasiones este cambio es sutil o radical. Todos sabemos que para obtener un cambio debemos provocar ese cambio, es decir, debemos actuar de manera diferente a como hemos venido actuando. Entre más saturados estamos de la experiencia actual, entonces más motivados DEBERÍAMOS estar para intentar algo diferente en nuestra manera de actuar y de pensar.

Una enfermedad es una buena experiencia de saturación: a cualquiera que ha tenido un dolor agudo le ha urgido un estado mejor de bienestar.
La pobreza económica también lo es: a cualquiera que le ha urgido un peso para comer, le ha urgido estar mejor.
Una serie de eventos desafortunados también nos satura y nos invita al cambio: a cualquiera que ha tenido meses de "mala suerte" le parece urgente encontrar un estado mejor en su vida.

¿Debería ser obvio no?

Pues no. No lo es. Cuando pedimos un cambio, la información de qué hacer y cómo hacerlo nos llega. Sin embargo, lo que la mayoría de nosotros hacemos es resistirnos a hacer algo diferente. La mayoría de las ocasiones sólo queremos cambiar un poco y que todo lo demás cambie para nuestro beneficio. La mayoría de las veces no estamos dispuestos a cambiar de manera profunda, completa, ontológica. La mayoría de las veces decimos ( a veces llorando y desesperados) que queremos cambiar pero en el fondo seguimos esperando que los demás cambien, que la vida cambie, que el cuerpo cambie, que los amigos cambien, que el jefe cambie...

Un porcentaje de amigos y amigas que conozco pide un cambio en su vida pero no está verdaderamente dispuesta o dispuesto a hacer o pensar diferente. Por el contrario, también soy amigo de un segundo grupo cuyos integrantes deciden "tomar el toro por los cuernos" lanzándose temerarios a lo nuevo, seguros que habrá un beneficio en su vida a pesar de no ver ese beneficio a simple vista.

Este segundo grupo vence sinergias muy profundas:

1.- La tendencia a permanecer en el mismo lugar a pesar de que ese lugar duele.
2.- La tendencia a seguir pensando igual a pesar de que ese pensamiento no los lleva a ningún lado.
3.- La tendencia a hacer responsable a los demás del estado de bienestar de cada uno.
4.- La tendencia a ser mejor persona a través del sufrimiento.
5- La tendencia a visualizarse como victima de las circunstancias.

Este segundo grupo, por el momento, es reducido. Pero estoy seguro que los que están en el primer grupo verán los beneficios en paz, tranquilidad, felicidad y abundancia que poco a poco consiguen los segundos y un día se sentirán tentados a preguntarle a los del segundo grupo cómo es que lograron sentirse tan bien con ellos mismos.

La decisión es de cada quien.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Para ir alegre en el mar embravecido: Primera herramienta








En el artículo anterior platicamos sobre las herramientas que pueden ayudarnos a percibir nuestra vida de forma liviana. La primera herramienta que es buena idea practicar se llama intuición. La intuición es la toma de decisiones que no se basa  en un pensamiento o en una sensación. Cuando tomamos una decisión lo hacemos normalmente por dos razones: emocional o  racional. Sin embargo existe una tercera razón para la toma de decisiones: la intuición.  No es un pensamiento, no es una emoción. Es una serie de ideas complejas que no llegan una después de otra, por el contrario, nos llegan en una sola vez.
La intuición es un proceso simple pero difícil de dominar. Es difícil dar instrucciones detalladas. Es como escribir instrucciones para andar en bicicleta. Puede decirse donde poner un pie u otro. Hacia donde mandar el equilibrio del cuerpo ya es un poco más difícil de explicar y la sensación de vaivén mientras estas aprendiendo todavía más. Sin embargo, vamos a intentarlo.
Cuando vamos en un automóvil en ocasiones tenemos la idea de dar vuelta a la izquierda o a la derecha. Esa idea no fue razonada ni emocionada. Sólo llego, por un momento y en una sola exhibición. Si nos ponemos a pensar por qué habríamos de tomar esa decisión ya no estamos actuando por intuición. Es decir, el razonamiento de la decisión no es ser intuitivos. Como la intuición llega de una sola vez, la ventana de oportunidad para tomar esa decisión basada en la intuición es muy estrecha. Digamos que es instantánea. Si dudamos entonces ya no estamos actuando con  intuición porque al dudar estamos en el razonamiento o  la emoción.
No nos confundamos creyendo que seguimos nuestra intuición. De hecho, los errores mientras aprendemos la intuición, serán en su mayoría  por creer que sí seguimos nuestra intuición cuando en realidad nuestra decisión fue razonada o emocionada y nosotros queremos creer que fue por intuición.
Ahí radica el grado de dificultad. Decantar nuestras decisiones tomadas por intuición de las tomadas por la racionalización o la emoción.
Cuando ignoramos la intuición (todos lo hacemos en mayor o menor medida) estamos implícitamente reforzando un paradigma en donde pensamos que nuestros sentidos y nuestra experiencia nos llevarán siempre por el mejor camino, pero esto no es así. Incluso, podemos desconfiar de nuestra intuición porque en ocasiones nos llevará por caminos desconocidos y eso no nos gusta. Esto es normal al inicio del proceso porque lo vemos confuso y difícil de dominar. Es como desconfiar de la bicicleta porque nos parece difícil de dominar, complicada y potencialmente peligrosa: un aparato que puede traer más problemas que beneficios y que es mejor dejar guardada en el armario como una bonita anécdota.

Pero, qué pasaría si comenzamos a dominar la intuición. ¿Qué pasaría si después de algunos tropiezos empezáramos a desarrollar esa habilidad? La sensación de libertad y velocidad serían incomparables. Con el dominio de la intuición tenemos la posibilidad de hacer cosas que nunca habíamos hecho antes y sentirnos seguros porque siempre habrá una pequeña voz que en el momento justo nos dirá sin palabras cuando dar vuelta en nuestro camino. Es como tener un vigía en nuestro barco que alcanza a ver un poco más lejos y un poco más nítido. Este guía siempre estará contigo y entre más lo escuches, más claro se volverá para ti. 

jueves, 1 de mayo de 2014

¿Por qué la vida es difícil?


¿Por qué la vida es difícil? 

Tal vez te hayas encontrado en un momento de tu vida en donde las dificultades y problemas que se presentan parecen no tener final. Intentas poner buena cara a los problemas y después piensas que esos problemas no te van a vencer. Puedes practicar el estoicismo o la rebeldía ante los conflictos, sin embargo estos siguen viniendo.  Si eres un persona con fe,  le rezaste a dios para que te ayudara pero no solo no obtuviste una respuesta clara, sino que en ocasiones pareció, incluso, que recibiste una respuesta contradictoria a tu solicitud de ayuda. 

A veces la vida parece ser muy difícil o demasiado cuesta arriba:  requiere una cantidad enorme de  esfuerzo que no se corresponde con los resultados que esperamos. 
Si ya has intentado todo y te encuentras un poco desconectado o desconectada de la vida porque ésta no parece ser sutil contigo, existen algunos paradigmas que pueden revisarse para comprender con mayor profundidad la razón de las situaciones desagradables por las que has pasado o estás pasando.  

Primer paradigma a cambiar: 

"Mi vida  es difícil, ¿cómo hago que la vida sea más fácil?" 

Este modelo de pensamiento tiene un problema y es que nos limita a tratar de hacer que la vida cambie. Cuando pensamos de esta manera estamos asignando una personalidad buena o mala a la vida, lo cual es tan ilógico como querer asignar una personalidad al mar. El mar no es bueno ni malo: el mar es. De la misma manera la vida no es mala ni buena, solamente es. De esta forma puedes ver que si te pones a esperar que la vida cambie y se comporte mejor contigo, pues vas a esperar mucho tiempo. Es imposible sentarse junto al mar, pedirle que se porte mejor contigo a la siguiente mañana o alentarlo para que una tormenta hunda un barco la próxima semana. El mar no está conectado a un nivel de control contigo.  

Pero, ¿qué pasaría si tuviéramos mejores herramientas para nuestra interacción cotidiana con la vida? 
Entonces la vida seguiría siendo como es pero nosotros la percibiríamos de forma diferente. No es lo mismo estar en el mar embravecido montando una pequeña lancha, un chaleco salvavidas y una lámpara de pilas, a estar en ese mismo mar de olas gigantes dentro de un yate de 40 metros, viendo televisión con cable y tomando una bebida refrescante mientras esperamos que la tormenta pase. 

¿Verdad que la vida  (o el mar) puede percibirse muy diferente dependiendo de las herramientas que tengamos a la mano para interactuar con ella? Nótese que digo herramientas para interactuar, no digo herramientas para enfrentar. 

Ahora la pregunta 

¿Cuáles serían esas herramientas que necesito tener para  dejar que la vida se manifieste como es sin temor a que esa misma vida me asfixie? 

Ese es tema del siguiente artículo.