Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de mayo de 2014

¿Por qué la vida es difícil?


¿Por qué la vida es difícil? 

Tal vez te hayas encontrado en un momento de tu vida en donde las dificultades y problemas que se presentan parecen no tener final. Intentas poner buena cara a los problemas y después piensas que esos problemas no te van a vencer. Puedes practicar el estoicismo o la rebeldía ante los conflictos, sin embargo estos siguen viniendo.  Si eres un persona con fe,  le rezaste a dios para que te ayudara pero no solo no obtuviste una respuesta clara, sino que en ocasiones pareció, incluso, que recibiste una respuesta contradictoria a tu solicitud de ayuda. 

A veces la vida parece ser muy difícil o demasiado cuesta arriba:  requiere una cantidad enorme de  esfuerzo que no se corresponde con los resultados que esperamos. 
Si ya has intentado todo y te encuentras un poco desconectado o desconectada de la vida porque ésta no parece ser sutil contigo, existen algunos paradigmas que pueden revisarse para comprender con mayor profundidad la razón de las situaciones desagradables por las que has pasado o estás pasando.  

Primer paradigma a cambiar: 

"Mi vida  es difícil, ¿cómo hago que la vida sea más fácil?" 

Este modelo de pensamiento tiene un problema y es que nos limita a tratar de hacer que la vida cambie. Cuando pensamos de esta manera estamos asignando una personalidad buena o mala a la vida, lo cual es tan ilógico como querer asignar una personalidad al mar. El mar no es bueno ni malo: el mar es. De la misma manera la vida no es mala ni buena, solamente es. De esta forma puedes ver que si te pones a esperar que la vida cambie y se comporte mejor contigo, pues vas a esperar mucho tiempo. Es imposible sentarse junto al mar, pedirle que se porte mejor contigo a la siguiente mañana o alentarlo para que una tormenta hunda un barco la próxima semana. El mar no está conectado a un nivel de control contigo.  

Pero, ¿qué pasaría si tuviéramos mejores herramientas para nuestra interacción cotidiana con la vida? 
Entonces la vida seguiría siendo como es pero nosotros la percibiríamos de forma diferente. No es lo mismo estar en el mar embravecido montando una pequeña lancha, un chaleco salvavidas y una lámpara de pilas, a estar en ese mismo mar de olas gigantes dentro de un yate de 40 metros, viendo televisión con cable y tomando una bebida refrescante mientras esperamos que la tormenta pase. 

¿Verdad que la vida  (o el mar) puede percibirse muy diferente dependiendo de las herramientas que tengamos a la mano para interactuar con ella? Nótese que digo herramientas para interactuar, no digo herramientas para enfrentar. 

Ahora la pregunta 

¿Cuáles serían esas herramientas que necesito tener para  dejar que la vida se manifieste como es sin temor a que esa misma vida me asfixie? 

Ese es tema del siguiente artículo. 

viernes, 13 de julio de 2012

Nuevo sitio WEB

Hola que tal. Les presento un nuevo sitio Web donde se presentan herramientas para el crecimiento interior y cambio en la vida cotidiana. La dirección es: Las trece vidas de cecilia

domingo, 25 de diciembre de 2011

Felicidad Vs tranquilidad

hoy creo que buscar la felicidades es el equivalente de buscar un animal en un monte. Parecería que nunca lo vas a alcanzar porque cada vez que te esfuerzas por tenerlo y avanzas hacia él, haces ruido. Como es un animal no domesticado el ruido lo espanta. Entre más te esfuerzas por alcanzarlo más elusivo se vuelve. Mientras te esfuerzas estás contento porque sientes que estás haciendo algo significativo y medible para alcanzarlo. Continuas contento mientras haces ruido para alcanzarlo porque en varias ocasiones has visto la punta de la cola de ese animal. Eso te anima  a seguir intentando y anestesia al mismo tiempo la sensación de derrota por no haberlo alcanzado en esa ocasión.

Creo que el proceso es infinito a menos que, haciendo a un lado tus paradigmas dejes de buscar a ese animal y mejor busques un lugar tranquilo donde estar. Hacerlo es relativamente sencillo. Un lugar para estar en paz, con tranquilidad. Un lugar donde no te importe si has conseguido o no ese animal evasivo. Donde contemples tu vida pasar.

Una leyenda dice que después de estar en ese lugar por un tiempo, escucharás pequeños ruidos de la hierba moviéndose. Si no haces nada, más que observar, verás que cierto animal, que se creía extinto por unos o  mitológico por otros, se acerca a ti dándote de vueltas. Poco a poco, lentamente, cerrará los círculos hasta que colocará su pata delantera en tu regazo. Si no haces nada, se sentará cerca de ti y te acompañará. En ocasiones parecerá que se ausenta por algunos días. Los animales salvajes necesitan vida social con los de su especie. Pero a medida que pasa el tiempo, tendrás la certeza que prácticamente todo el tiempo está ahí. Utilizando tus ojos para ver el mundo.

martes, 5 de octubre de 2010

Ante los cambios actuales

Oh, mi amado Dios
este día he crecido.
En este día me estoy abriendo.
El cambio, mi amado Dios,
ha sido una fruta amarga.
Oh mi amado Dios,
!hay de mi!, fue sólo mi miedo.
Ábreme, trovador,
ábreme.
Dame la fuerza
para entender
y la sabiduria para escoger.
Así lo declaro
desde el señor Dios de mi ser,
por siempre
y para siempre
!Que así sea!
Por la vida

Ramtha, EL LIBRO AZUL, pag. 34. 2003