viernes, 13 de julio de 2012

Nuevo sitio WEB

Hola que tal. Les presento un nuevo sitio Web donde se presentan herramientas para el crecimiento interior y cambio en la vida cotidiana. La dirección es: Las trece vidas de cecilia

lunes, 2 de julio de 2012

¿Por qué hay gente mala en el mundo?


Imagina que te presentan a un niño pequeño. Tiene un rostro similar al tuyo: la mirada, el parado, la sonrisa. Compartan múltiples características, tanto físicas como emocionales. Casi adivinas el nombre antes de que te lo digan.  Después que los presentan te explican las reglas de un juego en el que tu previamente pediste participar:

Debes educar a esta pequeña criatura para que se convierta en el mejor presidente de México en toda su historia.

Sí, las instrucciones son un poco escuetas, pero todo juego tiene pocas reglas.

Te quedas pensando un momento y después decides que la mejor manera de asimilación del aprendizaje es a través del enriquecimiento vivencial. Decides que para ser el mejor presidente en la historia del país,  necesita conocer a todos los tipos de ciudadanos que tiene México: desde lo más sombrío a lo sublime, de la escases a la abundancia, de la desesperación a la levedad.

Basándote en estas primicias, decides que primero viva un tiempo en los lugares donde se encuentran las emociones primarias: odio, sufrimiento, traición, hambre, abandono, escases. El plan es que conozca esas emociones primero para después conocer, siempre poco a poco, a sus emociones, digamos, contrarias. Es un tipo de pirámide. En su base se encuentran las pasiones, en medio las emociones y después las certezas.

Para hacer el proceso más eficiente, decides que viva en esos lugares no como el futuro presidente sino como uno más de los que viven ahi. Bajo el mismo techo. Compartiendo los bocados del aire. Con necesidades y temores idénticos. Para hacerlo es necesario que pierda parcialmente la memoria, si no, no sería auténtico el proceso acuerdan los dos. Con un toque de livianidad, te parece que lo mejor es que una parte de él recuerde los sucesos para que poco a poco pueda decidir con sabiduría hacia donde desea ir a continuación.

Ahora imagina que decides que lo mejor es utilizar una encarnación, una vida, para cada episodio de aprendizaje y que lo mejor es que ese pequeño niño analice junto contigo lo que recién vivió y juntos analicen el cajón de emociones que desean explorar cada vez que haya terminado una encarnación.

Le explicas al pequeño el plan. Entre los dos lo analizan. Le preguntas si está de acuerdo. Te dice que sí. Después le preguntas si está seguro: Se le olvidará quién es, de dónde viene, no sabrá mientras se encuentre en medio de una encarnación que esto es un juego.  Pasará frio, hambre, dolor. Sobre todo en las primeras encarnaciones.  El niño levanta la vista y ves en sus ojos sabiduría y alegría. Te dice, ahí, en ese mundo que me cuentas, pasan cosas extraordinarias y yo, no me lo perdería por nada.

En la última escena te encuentras al borde del universo junto con el muchacho para su primera encarnación. Han decidido que sea  antropófago y morir joven a causa de una enfermedad gastrointestinal. A los dos les parece una gran idea que primero aprenda que no es tan buena idea andarse comiendo a los dos. Con una gran sonrisa, tu muchacho, simbólicamente, se lanza hacia el mundo mientras tú le sigues con la vista sintiendo sólo admiración y respeto.

Hasta ahí dejamos esta historia, sólo agregamos estas preguntas para usted querido lector:

-      ¿Cambiaría la historia si el objetivo del juego no fuera ser el mejor presidente de México sino otro?
-      ¿Cuál cree usted que podría ser el verdadero objetivo del juego?
-      Cómo se modificaría la historia si se supiera que ambos personajes tienen el mismo rostro?

-   Cómo se sentiría usted si fuera posible preguntar cúal es el plan general para su encarnación actual?

miércoles, 23 de mayo de 2012

El ser superior

Qué podía decir cuando te vi por primera vez: Yo meditaba con un canción tranquila, se terminó y comenzó una ritmica. Me quedé en la meditación disfrutando cuando te vi. Bailabas al compás de la música, tenías mi rostro. Comncé a llorar. Era cierto. El dios que le detuvo a Abraham su mano, el de la zarza ardiendo, el de Elías, el de Jacob, bailaba divertido, tal vez un pco torpe delante de mí disfrutando la música. De tantas maneras qque había para hcerlo escoge la más liviana y casual. Ahí pedí por primera vez que en milápida se escribiera que había aprendido a no tomarme las cosas tan en serio. Dios baila para mi y además confirma la leyendza al mismo tiempo. Qué podía decir cuando vi que tenías mi rostro? Qué afirmación era pertinente cuando supe que la leyenda de San Pablo era cierta? Yo lo comprobe en un parque de Atzcapotzalco mientras me veía y moviendo los hombros.

Por eso te mandé decir que si llevabas el timón de mi barca, yo siempre continuaría remando.

Años después, me contestaste:

¿Qué crees que siente un padre la primera vez que su hijo más amado voltea la cabeza buscándolo?
¿Qué crees que siente el creador cuando su criatura dice que confía en ti?
¿Qué crees que sentí cuando te reias y decías que sabías lo que yo hacía?


Dejo estos testimonios como flores blancas en un altar de parte de un dios encarnado , un verbo hecho carne habitando anonimamente - a veces incluso para él- en la ciudad. El citadino mistico.


miércoles, 9 de mayo de 2012

God


GOD
  
In the ancient days, when the first quiver of speech came to my lips, I ascended the holy mountain and spoke unto God, saying, "Master, I am thy slave. Thy hidden will is my law and I shall obey thee for ever more."

But God made no answer, and like a mighty tempest passed away.

And after a thousand years I ascended the holy mountain and again spoke unto God, saying, "Creator, I am thy creation. Out of clay hast thou fashioned me and to thee I owe mine all."

And God made no answer, but like a thousand swift wings passed away.

And after a thousand years I climbed the holy mountain and spoke unto God again, saying, "Father, I am thy son. In pity and love thou hast given me birth, and through love and worship I shall inherit thy kingdom."

And God made no answer, and like the mist that veils the distant hills he passed away.

And after a thousand years I climbed the sacred mountain and again spoke unto God, saying, "My God, my aim and my fulfilment; I am thy yesterday and thou art my tomorrow. I am thy root in the earth and thou art my flower in the sky, and together we grow before the face of the sun."

Then God leaned over me, and in my ears whispered words of sweetness, and even as the sea that enfoldeth a brook that runneth down to her, he enfolded me.

And when I descended to the valleys and the plains, God was there also.

viernes, 27 de abril de 2012

La inutilidad de recordar

Todos atesoramos memorias en nosotros. Momentos agradables y dolorosos. Momentos aparentemente intrascendentes y otros de la mayor relevancia.  En ocasiones, incluso pensamos que esos momentos nos definen o marcaron una definición en otras vida.

Sin embargo,  los recuerdos tienen tres atributos que los hacen severamente cuestionables:


Imaginemos un escenario de recuerdo: Estamos en una fiesta bailando, damos el salto perfecto, en el
momento justo con la fuerza exacta. Cuando aterrizamos en el piso escuchamos un murmullo de
admiración de todos lo invitados al festejo. Terminamos de dar la última vuelta y escuchamos los
aplausos de nuestro auditorio que para estas alturas esta arrobado por nuestra ejecución.

Sin embargo, para otro asistente a la misma fiesta, nuestra pareja de baile ejecutaba muy mal los
movimientos, perdió inmediatamente el interés en la que estaba pasando y nunca prestó demasiada atención. Giró un momento la cabeza para localizar la justificación a unos aplausos que escuchó , pero no vio  nada porque su ubicación le impedía ver a los que bailaban.

Aquí hago una pausa y pregunto: Cuál de los dos recuerdos es el verdadero? . Los dos tal vez podríamos decir, pero también podríamos decir que el mío es el más relevante por ser más significativo. El sólo hecho de cuestionarse o al menos considerar una respuesta vuelve "pantanoso" el recuerdo porque no sabemos cuál es el verdadero "recuerdo verdadero" de la fiesta.

Ahora pensemos que mi recuerdo es el único valido porque es lo que me pasó a mí. 

Partiendo de esa primicia imaginemos que 20 años después de la fiesta me llega un vídeo de recuerdo. Sí, se que el correo el malo, pero exagero a propósito. Me preparó para revivir la estupenda actuación que SE que tuve en esa fiesta. Cuando comienza el vídeo veo una persona que se parece a mi, que baila horrible, que da todos los pasos con extrema rigidez y que en algún punto estuvo a punto de caerse y por eso el público lanzó un grito contenido. Al terminar el número es obvio que los aplausos fueron un reforzamiento positivo a mi sobrada torpeza.

¿ Entonces, qué recordé por 20 años?.Sólo porque lo sentí así, pasó así?. Mi interpretación de los sucesos en la fiesta llevaron a que  por 20 años recordara de una forma incorrecta lo que había pasado. Nunca me percaté y.... ¿qué hubiera pasado si hubiera tomado decisiones basadas en ese supuesto recuerdo?.  Y sí hubiera dejado de hablarle a un amigo que hubiera criticado mi actuación sólo porque yo la recordaba diferente?

EL vídeo también evidencia otro atributo de los recuerdos: Cada vez que recordamos cambiamos la naturaleza del recuerdo. El cerebro almacena los recuerdos cuaticamente. Es decir, cada vez que "observamos" nuestros recuerdos los modificamos. Es como un cajón donde almacenamos un evento: Ese cajón se encuentra lleno de miles de pequeños fragmentos que al unirse constituyen nuestro recuerdo, nuestra visión de cómo pasaron las cosas. El asunto estriba en que el cerebro "saca" esos fragmentos para presentarlos como una imagen y después los regresa al cajón , pero ligeramente cambiados. Un minúsculo detalle una vez, otro detalle la siguiente, un color, un aroma, un gesto. Cada vez es algo diferente, pero el cerebro no se da cuenta. Cuando vuelve a abrir ese cajón de recuerdo asume que todo lo que está guardado ahí se encuentra en el orden correcto: lo saca para mostrarlo, lo usa y lo vuelve a guardar: cambiando de nuevo "pequeños detalles".  Yo fui cambiando mi versión de los pasos que dí, las vueltas, las caras, los vestidos a mi alrededor, los trajes, la comida, los tonos del color de los manteles.Cambié mi estado de ánimo, el de mi pareja, lo que me preocupaba y lo que no en ese momento. Tantas cosas que yo tenía con otro matiz y que ahora el vídeo me restregaba en su verdadera naturaleza sin pudor.

Entre más antiguo es un recuerdo más "manoseado" se encuentra y por tanto es más impreciso, por decir lo menos. 

Así que mis recuerdos pueden no serlo después de todo. Eso es muy refrescante con respecto a los malos, pero qué hay de los buenos?, tampoco los poseo?

Bueno, los buenos no son tan buenos o menos buenos. Sólo puedo asegurar que no pasó exactamente lo que crees que pasó.

Pero digamos que decides seguir recordando. Eso te llevará al sufrimiento porque si son malos revivirás un episodio que ya no corresponde pero que traes de vuelta y te hace sufrir. Si el recuerdo es bueno también sufrirás porque ese episodio no te está sucediendo en este momento, ya se fue, no está aquí. 

Recordar es cargar peso muerto del cadáver de otra persona.  Nada de lo que traes cargando ("bueno" o "malo") es tuyo, porque ahora, hoy, en este momento, eres otra cosa, con todas las posibilidades disponibles, 360 diferentes posibilidades si te gusta un número. Y tienes la oportunidad de ser lo que quieras, siempre que no traigas "pasajeros con otros rostros"



jueves, 29 de marzo de 2012

Que no me confundan, los retos de la autoestima

Se han dando cuanta que constantemente tratamos  no ser confundidos?. nuestros hábitos, la ropa que usamos, las posesiones materiales, nuestras verdades místicas o axiomas callejeros: todo lo integramos, conservamos y atesoramos en pos de una meta: que no nos traten diferente a como deberían tratarnos.

Pasa en todos los niveles de abundacia, educación y avance espiritual. No importa si estamos más arriba o abajo. De todas maneras nos esforzamos porque la gente sepa (tacita o explicitamente) quienes somos para conocer así de antemano la forma en que los demás nos tratarán.  "Como te ven te tratan" ; diganme si conocen a alguien que No viva en la práctica esta frase.

¿Qué pasa cuando no nos tratan como deberían tratarnos?¿Qué sucede cuando "nos confunden" y los demás se relacionan con nosotros de una forma "incorrecta" de acuerdo a lo que nosotros hemos proyectado que somos?

Lo que sucede es que sufrimos. Nos sentimos humillados. Soy arquitecto y me trataron como oficial de obra, o soy oficial de obra y me trataron de peón , o soy peón y me trataron como si no supiera nada de construcción. Esta simbología puede aplicarse a cualquier estratificación social. Todos nos esforzamos para que  no nos confundan; pero, resulta que cada vez en tanto nos confunden.

Nos sentimos humillados cuando esto pasa porque tenemos desubicado nuestro centro del autoestima. El lugar en donde descansa nuestro valor. Lo hemos colocado en el esfuerzo o en la abgenación o tal vez en el automovil o en unos hijos cuasi perfectos. No importa donde se encuentre colocado. De cualquier forma algun día una persona "cusualmente" nos confundirá exactamente en el punto de base de nuestra autoestima. Entre más te sientas humillado por lo que pasó significa que una proporción mayor de autoestima se encuentra basada  en ese hecho.

"Te trataron como si no fueras licenciado". Pues he ahí el punto en donde tu autoestima se encuentra más asentada. Crees que vales porque eres licenciado. O tal vez fue que te trataron como si no fueras decente u honrado.

Como comenté, los ejemplos son infinitos.

Es triste basar la autoestima. No hay forma de  que la adherencia entre lo que tu crees que te da valor y la verdadera autoestima permanezca. Entre otras razones porque siempre habrá alguien con mayor avance espiritual que tu o mejor auto, o más educación o menos problemas, o hijos más hermosos, o más educados. ´
La autoestima no debería estar basada en nada porque nada la produce. Nada la refuerza ni tampoco la destruye. Sólo son juegos de la mente. La autoestima ahí esta siempre, incolumne. Sólo se modifica nuestra relación con ella. Tener o no tener algo no te baja o sube la autoestima ni tampoco hacer o no hacer ejercicio te la refuerza o destruye. Sólo modifica qué tan fácil o difícil para ti es conectarte con ella, reconocerla dentro de tí. Saber que una parte de esa fuerza eres tu mísmo.

¿De donde surge la autoestima? Del ser. Todo trabajo espiritual o de reconocimiento o crecimiento espiritual lleva a dos procesos: la curación de la relación con nosotros mismos y la conexión con el ser. El ser no se ha modificado ni lo hará nunca.

Una cosa puedo prometer: Cuando se haya curado la conexión de la relación con el ser (contigo mismo ) no te interesará saber cuanta autoestima tienes porque tu serás la autoestima.









viernes, 9 de marzo de 2012

Al trabajo con el ser superior


Abre los ojos, primero intenta saber si todavía esta dormido. Parece que sí. Os sueños son muy escurridizos. Los han llevado a otros planetas. A tomar por la cintura a su mujer para llevarla a pasear. Pero también ha estado en cárceles, lo han perseguido, varias veces ha muerto. La ultima vez sintió cómo se desprendía de su cuerpo en un parto al revés. Esta vez quiere estar seguro que no habrá giros inesperados en la trama que a su subconsciente le gusta jugar cada vez que no tiene la fuerza para permanecer despierto. Parece que sí. No tiene ganas de levantarse. La vida es aburrida o estresante. Da de tumbos como pelota de pinball. Parece que comparten el mismo destino. Salvarse a ultimo momento, rebotes por aquí y allá; una pendiente de muerte inexorable. Demasiados problemas para hacer un par de puntos extras. Todo amasado en un tema. Tal vez de vaqueros o de salteadores, estrella de Futbol o de pobre a millonario. La engañada o el intelectual. Algo de música mientras juegas. Que sea a tono del momento por favor.

Ahora se masturba, no tiene caso levantarse. Piensa que todo el mundo es absurdo. Las pendientes o los pendientes, no recuerdo, lo son, las ilusiones, los hijos. Mis queridos apegos, que ilusos son. Piensan que poseemos algo. Si no estuvieran dentro de mi diría que son patéticos. El universo conspira para que tenga todo e inmediatamente después para que lo pierda. No veo razón para esforzarse. No me entusiasama ponerme mi ropa de trabajo e ir a sacar mierda. Que disfrute mi actividad me dice, que el presente. Ilusión, ignorancia. El desapego cuesta demasiado: parece que sólo te vuleves libre para subir otro escalón y colocarte otras cadenas ¿Por qué ansío?. Por qué dios no me quita las ganas de poseer pero deja que me aburra?, por qué parece que mi vida sólo consiste en curarme de pasados ilusorios tormentosos?. ¿De qué nos sirve el conocimiento si nos asila?, ¿Por qué tantos parecen estar tan conformes que no buscan más?

Se serena, sube la rodilla derecha lento, después la izquierda. Respira, sereno. Primero me dio mucho gusto saber que estabas ahí, que tenía un creador, alguien que consecuentó mi existencia para darse un pequeño gusto. Después me di cuenta que no estabas afuera, sino dentro. Varías veces dejé de respirar porque te sentía. Mi cabeza salía proyectada hacia arriba y adelante al dejarme sentir, un poco, sólo un poco de tu naturaleza. Alguien me dijo que tu y yo compartíamos los mismo dedos. Que bastaba con colocar mis palmas frente a las tuyas para comprobarlo. Un tiempo quise ser como tu.. Que fuera difícil distinguirnos uno del otro. Otra veces dije que mientras tu dirigieras mi barca, yo seguiría remando. Llegue a verte en el pesero, o tal vez sonreías coqueto desde otro automóvil. Que el creador dentro de mí, tiene el mismo rostro que yo me sigue pareciendo gracioso y tortuoso, dependiendo de mi humor. Yo nunca he podido crear nada. Alguna vez hice que las nubes se movieran. Como Pablo que vio su rostro cuando se preguntó por qué se perseguía. Se que te he reclamado, todavía lo hago cuando mi centro de autoestima se mueve basculoso. Qué soy el dios de Abraham me has dicho en ocasiones, en otras, te me quedas viendo juguetón y me provocas para jugar a pasarse las cosquillas. El dios cómico que no le importa nada. El que camina sin poner los pies en el suelo pero dejando baba del absurdo. El adolescente desparpajado que se pone a bailar conmigo diez minutos después que le he pedido un abrazo. Me cuentas lo que te conté o al revés, no te importa. Tu siempre me disfrutas me has dicho. Si pudiera hacer lo mismo. Por el momento me conformo con sorprenderme de las formas que eliges para recordarme tu presencia, aunque no entiendo tu amor todas las veces sí lo hago cuando dices que no me lo tome tan enserio. Tu te sigues riendo hasta que me es imposible contenerte. Sonrío quedito y voy subiendo. Mi receta afrodisiaca , mis ratos lúdicos, si soy tu gula, me quedo con eso.

Mi amado dios, el que me ha creado y me ha dado vida, despierta dentro de mi la pasión por saber, devuélveme mi poder para continuar este viaje, este sendero de iluminación, dame sabiduría para crear lo que necesito y la paz de que ya se logró, para que yo sólo me quedé ahí y me sienta amado. Mi amado dios, el cambio ha sido una fruta amarga, pero fue sólo mi miedo, bendíceme creador, has que se manifiesten dentro de mi las grandes virtudes de las cuales seré digno, bendice mi cuerpo, cambia mi vida, libera mi vida de mis ilusiones para que mi aventura pueda comenzar. Has que te reconozca en mi vida cotidiana y que me maraville de tu presencia. Yo haré lo mejor que pueda.
Termina de arreglarse, ya se bañó y preparó. Abre la puerta de su departamento y todo lo que ve se parece a la pantalla de alta definición de los nuevos televisores. Sonríe levemente, es su pequeño secreto. Ver la vida con más nitidez que antes. Parece tan real, dice mientras corre para que no lo deje el camión rumbo al trabajo.