sábado, 15 de febrero de 2014

MAS ALLÁ DE LA FELICIDAD Y LA INFELICIDAD

Aceptar lo que eres, aceptar lo que sientes, aceptar lo que escuchas,ves,respiras,piensas; aceptar que lo desconocido vive dentro de ti; aceptar a los demás como parte de ti; aceptar la vida.


A continuación trascribo la primera parte del capítulo 9 del libro El poder del ahora

CAPÍTULO NUEVE 

MAS ALLÁ DE LA FELICIDAD Y LA INFELICIDAD HAY PAZ 


EL BIEN SUPERIOR MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL 

¿Hay diferencia entre la felicidad y la paz interior?

Sí. La felicidad depende de las condiciones que se perciben como positivas. La paz
interior, no.

¿No es posible atraer sólo condiciones positivas a nuestra vida? Si nuestra actitud y
nuestro pensamiento son sólo positivos, manifestaríamos sólo eventos y situaciones
positivos ¿cierto?

¿Sabe usted verdaderamente lo que es positivo y negativo? ¿Tiene el cuadro general?
Ha habido muchas personas para quienes la limitación, el fracaso, la pérdida, la
enfermedad o el dolor en cualquier forma se convirtieron en sus mayores maestros.
Aprendieron a abandonar las falsas imágenes de sí mismos y las metas y deseos
superficiales dictados por el ego. Obtuvieron profundidad, humildad y compasión. Se
hicieron más reales.
Siempre que le ocurre algo negativo, hay una profunda lección escondida en ello,
aunque usted no pueda verla en el momento. Incluso una enfermedad breve o un
accidente puede mostrarle lo que es real e irreal en su vida, lo que en últimas importa y
lo que no.
Vistas desde una perspectiva más alta, las condiciones son siempre positivas. Para ser
más preciso: no son ni positivas ni negativas. Son como son. Y cuando usted vive en una
aceptación completa de lo que es -que es la única forma cuerda de vivir- no hay "bueno"
ni "malo" en su vida. Sólo hay un bien superior, que incluye el "mal". Visto desde la
perspectiva de la mente, sin embargo, hay bien y mal, gusto y disgusto, amor y odio. Por
eso en el Libro del Génesis, se dice que Adán y Eva no pudieron seguir viviendo en el
"paraíso" cuando "comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal".

viernes, 24 de enero de 2014

Los pasos del trabajo interno

Ligeramente autobiográfico, escribí este artículo en las trece vidas de Cecilia que quier compartirles:




  Es importante señalar que estos pasos no implican periodo de tiempo alguno, no hay un periodo que deba cubrirse entre cada uno de ellos ni tampoco existe juicio alguno con respecto al paso en que cada uno de nosotros estemos. Es decir, el paso 2 no es mejor que el paso uno y así sucesivamente. Se les denomina pasos sólo para propósitos de presentación pero una mejor manera de denominarlos es giros de volante en nuestro viaje  de trabajo interno. Así, un giro en este momento no es mejor o peor que el giro anterior. es más bien una medida de ajuste sobre nuestro trayecto interno que podamos hacer cuando nos parezca apropiado.
Dicho esto:
Primer giro: El ser humano decide en un momento de su vida que el trabajo interno es para él. Decide que vale la pena realizar un análisis de las partes que lo conforman. Decide que hay un propósito al hacer esto y que ese propósito es mejorar su vida y él mismo. Deja de percibir las situaciones cotidianas como "algo que pasa" y comienza a cuestionarse su participación en ellas.  Este es el giro que más difícil se percibe.
Segundo giro: El ser humano conceptualiza el trabajo interno como una serie de actividades tendientes a erradicar o disolver las partes de él que no le gustan. Se dedica a localizar las partes de sí que deben ser separadas de él para encontrar al ser humano que  el anhela, que necesita y que en ese momento no es. Las emociones son clasificadas en buenas y malas así como las actitudes y hábitos. Busca los orígenes de los comportamientos y la manera en qué puede erradicarlos. Se conceptualiza como un producto inacabado en la medida que no ha filtrado las bajas pasiones que lo persiguen y visualiza a los  grandes maestros iniciados como expertos depuradores de la maldad en ellos y de la proveniente del mundo. Existe una separación entre el individuo y los otros. Los demás existen para probar la determinación del individuo a depurarse y las situaciones cotidianas son una oportunidad para mejorar. 
Tercer giro: El ser humano cambia su estructura de paradigmas sobre el trabajo interno. Conceptualiza el trabajo interno como un proceso de curación y al individuo como un ser enfermo. Identifica las áreas de su personalidad que desea cambiar como áreas que necesitan curarse. Frecuentemente divide su trabajo en etapas de niñez, adolescencia y madurez para facilitar el proceso de reconocimiento de las partes de su personalidad que deben ser sanadas.  Las emociones son consecuencia de los paradigmas adquiridos en las diferentes etapas de la vida y es posible cambiarlas o controlarlas si se identifica el momento en que se adquirió originalmente un paradigma. La concepción maniqueista de los comportamientos se matiza y se sustituye paulatinamente por aproximaciones mentales ligadas a la compasión. "Si yo estoy enfermo cuando me comporto de una determinada manera, también el de enfrente". Esto conlleva a un proceso de empatía que lleva al individuo a preguntarse el alcance que existe entre él y lo demás porque deduce la existencia de un patrón común que "enferma" a todos por igual. Si ese patrón existe, piensa, también debe existir otro que "cure" de manera más o menos estandarizada.  Las situaciones cotidianas son una oportunidad para sanar las partes de la personalidad que están lastimadas. Los grandes maestros iniciados son vistos como humanos que están libres de sufrimiento.
Cuarto giro: El ser humano gira su concepto del trabajo interno hacia un viaje sobre sí mismo. Conceptualiza a los demás como reflejos de su pensamiento. Los "demás" existen primero en él y después fuera de él porque son su propio pensamiento manifestándose. El individuo es un viajero naturalista que busca descubrir para conservar lo que descubrió, sin alterarlo en lo más mínimo. No intenta cambiar , depurar o sanar, ahora busca descubrir y comprender su naturaleza a través de la interacción social. Si no conoce algo, "los demás" se encargarán de mostrarle qué está sintiendo en ese momento.  Su empatía se fortalece ya que siempre se trata de él mismo cuando piensa o habla de "los demás". Los grandes maestros iniciados son vistos como humanos que se han encontrado a sí mismos. Percibe las situaciones cotidianas como un suceso que él mismo diseñó para facilitar su camino de autodescubrimiento.
Quinto giro. El ser humano cambia su focus de autoestima hacia otro lugar diferente a lo que él es, él hace o él actúa, por lo tanto  se olvida del trabajo interno como concepto. Se dedica a disfrutar las partes de sí mismo que surgen en su interacción social. No juzga, no analiza, no cambia, no preserva. Los “demás” son él y eso le parece muy divertido. Las situaciones cotidianas son procesadas con ligereza y aceptación como si  "alguien" tuviera  muy buen sentido del humor.

domingo, 28 de julio de 2013

El poder

Toma un episodio desagradable, de preferencia uno reciente. Ahora, sin que exista juicio, con gran bondad,  piensa en cómo participaste en esa situación. Descríbete detalladamente las acciones, pensamientos e intenciones que participaron desde tu lado.
No te quedes con las explicaciones superficiales. No te conformes con el primer pensamiento y la primera conclusión. Realiza un proceso de minería: debajo de esa actitud existe otra y debajo de esa otra y debajo de esa otra más.
Si realizas ese proceso obtendrás la materia prima que origina tu acciones y podrás controlar (o al menos no sorprenderte cuando pasen) las circunstancias aparentemente aleatorias de tu vida.
El  universo te espejeará siempre. Pero recuerda, devolverá la imagen de tus intenciones, no necesariamente la de tus acciones.
Por ejemplo:
Si ayudas a alguien y después te decepciona, es un buen ejercicio analizar cuáles fueron tus intenciones al momento de ayudar.  ¿En qué porcentaje había condescendencia (agresión) en tu corazón?, ¿En qué  porcentaje había una intención genuina de ayuda? ¿En qué porcentaje existía miedo por no ser abandonado o abandonada  y por eso ayudabas? , ¿En qué porcentaje tu necesidad de ser admirado o admirada mayoriteó tu acción? ¿En qué porcentaje ayudabas para tratar de asegurar una ayuda recíproca en el fututo? ¿En qué porcentaje ayudabas para que los demás no se dieran cuenta de tu indiferencia y –al mismo tiempo- apego a la humanidad?
Si concentras tu energías en resolver estas preguntas, te darás cuenta que no existen sorpresas en los eventos que se presentan en tu vida. Nunca hay aleatoriedad  o descompensación en nuestras vidas. Todo el proceso es envuelto con un gran amor.  
Este ejercicio demandará de ti un nivel mayor de madurez, pero al mismo tiempo te proporcionará herramientas de desarrollo interno completamente nuevas y muy, muy poderosas. 
Tu vida será otra.
El poder.

viernes, 26 de julio de 2013

Eckhart Tolle

Normalmente no realizo referencias directas a libros interesantes. Sin embargo, con los de Tolle prefiero hacer una exención. Les dejo un link donde se encuentran para su consulta:

Los libros de Eckhart Tolle

viernes, 5 de julio de 2013

La intuición

He escrito algunos artículos en las Las trece vidas de cecilia y quiero reproducir algunos aquí. Esta serie de artículos buscan presentar una serie muy especifica de acciones que pueden llevarse a cabo para fomentar nuestro descubrimiento interior.

El proceso lo he dividio por puertas y propongo un sistema circular para su trabajo. Es decir, no es necesario trabajar con una puerta y después la otra. El proceso puede hacerse en varias puertas simulataneamente como si estuvieras en el centro de una serie de opciones de crecimiento.

La primera puerta se llama la intución:

La intuición es la toma de decisiones que no se basa en un pensamiento o en una sensación. Cuando tomamos una decisión lo hacemos normalmente por dos razones: emocional o racional. Sin embargo existe una tercera razón: la intuición. La intuición es la forma en que el espíritu se comunica con nosotros. No es un pensamiento, no es una emoción. Es una serie de ideas complejas que nos llegan en una sola vez. Cuando decidimos o creamos a través de la intuición estamos canalizando.
 
La intuición es un proceso simple pero difícil de dominar. Es difícil dar instrucciones detalladas. Es como escribir instrucciones para andar en bicicleta. Puede decirse donde poner un pie u otro. Hacia donde mandar el equilibrio del cuerpo ya es un poco más difícil de explicar y la sensación de vaivén mientras estas aprendiendo todavía más. Sin embargo, vamos a intentarlo.
 
Cuando vamos en un automóvil en ocasiones tenemos la idea de dar vuelta a la izquierda o a la derecha. Esa idea no fue razonada ni emocionada. Sólo llego, por un momento y en una sola exhibición. Si nos ponemos a pensar por qué habríamos de tomar esa decisión ya no estamos actuando por intuición. Es decir, el razonamiento de la decisión no es canalización. La ventana de oportunidad dpara tomar esa decisión basada en la intuición es muy estrecha. Digamos que es instantánea. Si dudamos entonces ya no estamos actuando en la intuición porque al dudar estamos en el razonamiento y la emoción.
 
No nos confundamos. Los errores mientras aprendemos la intuición serán, en su mayoría, por creer que sí seguimos nuestra intuición cuando en realidad nuestra decisión fue razonada o emocionada y nosotros queremos creer que fue por intuición.
 
Ahí radica el grado de dificultad. Decantar nuestras decisiones tomadas por intuición de las tomadas por la racionalización o emoción. Cuando ignoramos la intuición (todos lo hacemos en mayor o menor medida) estamos implícitamente diciendo que confiamos más en nuestra visión y fuerza que en el mensaje del espíritu. Esto es normal al inicio del proceso porque lo vemos confuso y difícil de dominar. Es como desconfiar de la bicicleta porque nos parece difícil de dominar, complicada y potencialmente peligrosa: un aparato que puede traer más problemas que beneficios y que es mejor dejar guardada en el armario como una bonita anécdota.
 
Pero, qué pasaría si comenzamos a dominar la intuición. ¿Qué pasaría si después de algunos tropiezos empezáramos a desarrollar esa habilidad? La sensación de libertad y velocidad serían incomparables.

lunes, 17 de junio de 2013

La dificultad para verse en lo cotidiano

Cada uno de nosotros nos relacionamos con aquellos que tienen las misma características de personalidad similares. Por supuesto, la forma de expresión y resolución de esos paradigmas existenciales es individualísima.

Lo comento porque una de las características del grupo al que pertenezco es la dificultad para reconocer en la cotidianidad al ser iluminado que habita dentro de nosotros. Se nos dificulta sobremanera dejar a un lado (por momentos) la pasión emocional y reconocer el amor que envuelve una situación estresante específica.

Tenemos, como grupo, tendencia a aislarnos, a ser condescendientes.

El problema es que esas características tienden a anacoretismo y por tanto a la infelicidad y por tanto a la muerte porque la vida sólo existe en la integración.

Qué pasaría si el extraño en el autobús fuera un dios ofuscado tratando de regresar a casa?

Qué pasaría si pudiera actuar como si me diera cuenta que esa situación está llena de amor y es para mi bien?


 Y .. ¿qué pasaría si no pudiera darme cuenta de nada pero no estuviera asustado?

Burbujas: ¿qué pasaría si cambiaras el protagonista del ángel en Varanasi por un cuidador de coches en Tlalpan?

 

jueves, 16 de mayo de 2013

La era de la barbarie



¿Cómo se le llama a la era donde se mataban vírgenes en el volcán? ¿Cómo se le llama  a la era donde existía el esclavismo? ¿Cómo se le llama a la era donde no existía la higiene y la contaminación estaba en cualquier lado?

Se le llama la era de la barbarie.

Dentro de doscientos años, muchas de las cosas que en este momento hacemos como especie serán considerarás barbaras, primitivas, no apropiadas para la magnificencia del ser humano.


  1. Generar energía a través de procesos contaminantes: bárbaro. 
  2. Generar energía en procesos centralizados y después transportarla: bárbaro.
  3. Respirar contaminantes: bárbaro.
  4. La sola idea de matar a otro ser humano: bárbaro.
  5. Tener una multiplicidad de especialidades médicas: bárbaro.
  6. Mendigos en las calles. Clases sociales: bárbaro.
  7. Desperdicio de recursos naturales. Desaparición de especies: bárbaro.
  8. Desconocimiento de los procesos cuánticos de curación y generación de energía: bárbaro.
  9. Sistema penal: bárbaro.
  10. Sistema político actual: bárbaro.

En 200 años las cosas serán muy diferentes y a esta era, la que tiene su punto de inflexión en el 2012, se le conocerá como el fin del obscurantismo y el inicio del segundo renacimiento de la tierra.

Estos años que nos tocan vivir serán recordados como los años en que la especie humano inicio su proceso de pacificación y descubrió la abundancia que viene con la tolerancia y el amor incondicional. 

Elegí vivir en estos años porque quería ver esta vuelta de esquina con estos ojos. Me dijeron que se me olvidaría quién soy, me dijeron que tendrían dudas y hambre. Yo contesté que era en ese momento en que sucedían todas estas cosas y que no me lo perdería por nada. Entonces  me hicieron tres promesas: 1.- Nunca estarás solo. 2.- Siempre serás amado 3.- Siempre tendrás lo que necesites. 

Me recordaron que es un juego y me preguntaron a qué quería jugar. Yo les regale una gran sonrisa y antes de zambullirme a esta encarnación les dije: "así en la tierra como en el cielo"

 Y desde entonces, acá ando.